
Las oseras de Aitzbitarte.

Aprovechando uno de estos calurosos días del verano nos dirigimos, en busca del fresco, a una cavidad cercana e interesante, Aitzbitarte IV, con la excusa de visitar sus oseras. Situada en el afloramiento cárstico que lleva su mismo nombre (actualmente dicen debe llamarse Aitzpitarte), es una de otras tantas cuevas de discreto tamaño que horadan esta montaña. Son 35 las catalogadas. Imprescindible para entender la importancia geológica y paleontológica de este complejo es el estudio realizado e incluido en el número 49 de la revista Munibe del año 1997, por dos de nuestros socios, Koldo Sansinenea y Javier Manteca. Aizbitarte IV es la de mayor progresión y de importancia junto a Aitzbitarte III por su valor arqueológico, aunque no se encuentra cerrada como esta última, en proceso de excavación y, lamentablemente, recientemente expoliada. Aitzbitarte IV fue de los primeros hallazgos del paleolítico de toda Euskalherria, su descubrimiento en 1892 llevó a numerosas campañas de excavaciones arqueológicas, concluidas en la actualidad. De particular interés han quedado en una galería superior fósil, cerrada para su preservación. Esta galería tiene unos 60 metros de desarrollo terminando en una sala de unos 10 metros, se observa en su progresión aristas de roca pulimentadas por los osos, así como un buen número de oseras y, entre multitud de pintadas del siglo pasado que cubren casi la totalidad de los lenares inversos de su techo, zarpazos de estos animales. El número de oseras localizadas es de ocho, con la clásica forma de estas, de hoyo y plato grande de unos 180 centímetros de diámetro y 40 de profundidad. Las oseras son los nichos donde los osos hibernaban, generalmente construidas en los suelos de galerías en arcilla o arena como es el caso. En su día se hallaron fragmentos óseos de cráneos de estos animales junto a las oseras. Hoy día la galería está pendiente de estudio y de ahí su cerramiento. Tras la observación de lo descrito, descendimos de nuevo a la galería principal para bajar, Urtzi, por una de las simas existentes hasta el sifón final que conecta con la otra pequeña sima. Observamos igualmente varios ejemplares de murciélago.