Basotxo.
Empieza la primavera y el grupo se encuentra muy activo, inmerso en varios proyectos, se divide y trabaja sobre ellos en cuanto una ventana de tiempo apacible y sus actividades personales así se lo permiten. Así, mientras unos instalaban simas y otros prospectaban lapiazes, Sabino y yo nos dirigimos a revisar la bonita y facilona cueva de Basotxo que se oculta en un pequeño robledal que se aferra a en la escarpada pendiente de la sierra de Altzania, en Egino. Tomamos nuestras particulares anotaciones y disfrutamos de una bonita «mañanera».



